Compradores extranjeros buscan vivir y trabajar en España

El interés extranjero en viviendas españolas va más allá del lujo, abarcando diversas necesidades y presupuestos.

La demanda internacional representa alrededor del 22% de las compraventas analizadas por Keller Williams, que subraya la variedad de presupuestos y necesidades de estos compradores.

Una villa junto al Mediterráneo, un ático con vistas o una segunda residencia para prolongar el verano son imágenes que suelen acompañar a la compra de vivienda por extranjeros en España. Sin embargo, las propiedades más exclusivas solo muestran una parte del mercado. Entre la demanda internacional también hay familias pendientes de la cercanía de un colegio, profesionales que quieren acortar el trayecto al trabajo y hogares que calculan cómo ahorrar para la entrada de una hipoteca.

El análisis de Keller Williams España y Andorra describe compradores extranjeros con presupuestos y proyectos de vida diversos. La compañía calcula que su peso ronda el 22% de las compraventas estudiadas, frente al 18% del ejercicio anterior. En esa demanda coinciden quienes buscan invertir, adquirir una segunda residencia o encontrar un hogar en el que establecerse en España.

Esta distinción también importa al examinar el mercado de alta gama. La nacionalidad, por sí misma, dice poco sobre los recursos económicos del comprador, la vivienda que desea o el uso que piensa darle.

Leonardo Cromstedt, presidente de Keller Williams España y Andorra, distingue entre quienes compran para pasar unas semanas al año y quienes necesitan una casa donde desarrollar su vida. Entre estos últimos, explica, hay familias extranjeras que ahorran, requieren una hipoteca y buscan estar cerca del trabajo o del colegio de sus hijos.

Las cifras del Consejo General del Notariado incluidas en el análisis permiten apreciar esa diversidad. Durante el segundo semestre de 2025, los extranjeros residentes protagonizaron el 62,8% de las compras de vivienda realizadas por extranjeros. Sus operaciones crecieron un 3,3% interanual, mientras que las de compradores no residentes bajaron un 15,1%.

Vivir en España no implica necesariamente que la vivienda adquirida vaya a ser la habitual: entre los residentes también puede haber compradores que la destinen a inversión o a segunda residencia. Aun así, su peso refleja la relevancia que tienen las personas ya instaladas en el país dentro de la demanda internacional.

Los precios pagados muestran otra diferencia entre ambos perfiles. De acuerdo con los datos del Notariado citados por Keller Williams para el primer semestre de 2025, los extranjeros residentes adquirieron vivienda libre por una media de 1.912 euros/m2, una cifra próxima a los 1.809 euros/m2 de los españoles. En el caso de los extranjeros no residentes, el precio medio alcanzó 3.126 euros/m2.

Cromstedt señala que se trata de medias correspondientes a inmuebles diferentes, pero que ilustran por qué no debe relacionarse toda compra extranjera con un presupuesto alto. Las cifras tampoco identifican por sí mismas al comprador de lujo, ya que reúnen viviendas de distintas características y ubicaciones. Sí evidencian, en cambio, una distancia en el gasto por metro cuadrado entre residentes y no residentes.

Del atractivo turístico a las prioridades cotidianas

Para quienes desean instalarse en España, la elección de una vivienda depende de algo más que el atractivo turístico del lugar. Junto al precio, intervienen factores como la cercanía al empleo y a los colegios, así como el transporte y los servicios disponibles.

La capacidad de ahorro, los costes vinculados a la compra y la posibilidad de obtener financiación también influyen en la decisión. Según la compañía, estas necesidades sitúan a una parte de los compradores extranjeros en circunstancias similares a las de los hogares españoles.

El análisis defiende distinguir entre quien desea disfrutar de una propiedad unas semanas al año, quien busca rentabilidad y quien precisa una casa desde la que organizar su vida diaria. Cada objetivo determina prioridades distintas y requiere interpretar cada mercado de forma específica.

Keller Williams indica además que los contactos, las peticiones de información y las visitas de compradores extranjeros crecieron entre un 10% y un 12% durante los tres primeros trimestres de 2026.

Ese indicador muestra un mayor interés registrado por la compañía, pero no supone necesariamente un incremento de las ventas cerradas. Para valorar la actividad, la firma plantea observar dónde reside el comprador, cuál es su presupuesto y qué uso prevé dar al inmueble. Cromstedt afirma que conocer esas necesidades ayuda a comprender el mercado y que la nacionalidad, por sí sola, no explica la evolución de los precios.

La compañía está presente en España desde 2015 y tiene en Marbella su sede para España y Andorra. Cuenta con más de 700 profesionales y 15 Market Centers en el país, además de sus Mega Agent Offices. Su análisis muestra una demanda internacional donde las grandes propiedades y las segundas residencias conviven con una aspiración cotidiana: hallar un hogar para vivir y trabajar en España.

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Fuente: idealista/news